lunes, junio 12, 2006

1.1 Algun día habrá un arcoiris

Mi nombre es Iñigo Larrazábal, y soy un mono que vive en una palmera de L'Hospitalet. A veces cuando transito por las calles del mundo, la gente entra al abordaje (es que la gente es muy vikinga) y me comentan:

- ¡Tu... tu... que vas a saber escribir tu si eres un mono!
- Que si, hombre.
- Que no, no me lo creo, mono.

El dolor espiritual, moral y espinal que siento entonces sólo puede equipararse a el atropello de un cerdo. A mi , en una ocasión particular, cuando caminaba por una sabana (digo caminar porque ahora los monos contamos con nuestros derechos. ¡Más derechos, más!) sufrí la embestida de un cerdo pardo, de los que ahora son salvaguardados en los hogares del universo junto al infante de cuatro años. Digo cerdo sin una estadística concreta o basada en datos objetivos / irrefutables en su condición, pues no es mi objetivo portar a confusión y APOCALIPSIS. Porque el impacto fué ejecutado a traición y sin menor resquicio de bondad natural u vegetal, pero igual pudo tratarse de cualquier otro mamífero/omnívoro que tanta población resultan en la jungla de nuestros días. Yo no te niego que no fuese una jirafa, pero oye, es improbable, porque las jirafas en cuanto corren caen al suelo. Y no lo digo yo, que lo dice la iglesia. Es lo que se llama un sacramento.

A quien no me gustaría suplantar en estos instantes es Gamarra. Una aclaración importante el decir que en esta vida, tan frágil y llena de ácaros, los benjamines no deben suplantar. ¡PROPIEDAD PRIVADA, NIÑOS!. Luego les viene Ayman al-Zawahiri, número dos de Al Qaeda, a decirles que tapando todos los agujeros de su flauta escolar la convierten en un explosivo. Algún día habrá un arcoiris.

1 Comments:

Blogger Carolonline said...

what s chin pun?
see you later
CAROL

11:49 a. m.  

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